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10 consejos para cuidar el cabello en invierno

Cómo mantener el pelo sano y brillante cuando hace frío

En invierno, nuestro cabello tiene que lidiar con varios enemigos a la vez: aire frío y seco en la calle, calefacción fuerte en casa o en la oficina y cambios bruscos de temperatura cada vez que entramos וsalimos.El resultado suele ser el mismo: pelo más seco, apagado,


encrespado y con tendencia a romperse.

En esta guía encontrarás 10 consejos prácticos para cuidar tu cabello durante el invierno y mantenerlo suave, flexible y con buen aspecto hasta que vuelva el buen tiempo.


Infografía de cuidado del cabello en invierno con consejos de hidratación, menos calor y protección del frío.

1. Hidratación y nutrición: la base de un pelo sano

En invierno, el cabello pierde hidratación con mucha facilidad, por eso es clave apostar por productos que aporten agua y lípidos.

  • Usa un acondicionador hidratante en cada lavadoElige un acondicionador específico para aportar hidratación y suavidad. Ingredientes como aceite de argán, aceite de coco o aceite de oliva ayudan a dejar el pelo más flexible, suave y con brillo.

  • Aplica una mascarilla nutritiva una vez por semanaUna mascarilla de nutrición profunda una vez a la semana puede marcar una gran diferencia, sobre todo si tienes el cabello seco, teñido o rizado.Busca mascarillas con aceite de aguacate, manteca de karité o ácido hialurónico, que ayudan a retener la humedad y mejorar la elasticidad del cabello.


2. Secado correcto: menos fricción, menos rotura

En invierno da pereza dejar el pelo secar al aire, pero tampoco conviene maltratarlo con la toalla o con demasiado calor.

  • Toalla suave y sin frotarEn lugar de frotar con fuerza, envuelve el cabello en una toalla suave (de microfibra o algodón) y presiona con cuidado para eliminar el exceso de agua. Frotar rompe la fibra y aumenta el encrespamiento.

  • Secado al aire o con poco calorSi usas secador, intenta que sea a temperatura media/baja y mantén cierta distancia del cuero cabelludo. Un secado agresivo, muy caliente y muy cerca del pelo reseca aún más y lo vuelve quebradizo.


3. No abusar del calor: planchas y tenacillas con moderación

En invierno es tentador tirar de planchas, rizadores y secador a diario, pero el cabello ya está de por sí más sensible.

  • Planchas y rizadores solo cuando haga faltaIntenta reducir al mínimo el uso de herramientas de calor. Cuando las uses, aplica siempre antes un protector térmico que envuelva la fibra capilar y reduzca el daño.

  • Agua templada en la ducha, no hirviendoDucharse con agua muy caliente reseca tanto la piel como el cuero cabelludo.Lo ideal es lavar el cabello con agua templada y, si lo soportas, hacer un último aclarado con agua más fresca para ayudar a cerrar la cutícula y mejorar el brillo.


4. Protege el cabello del frío y del viento

El clima invernal también afecta directamente al pelo, no solo a la piel.

  • Sombreros, gorros y bufandas… pero con tejidos suavesCubrir la cabeza ayuda a proteger el cabello del frío y del viento, pero conviene elegir tejidos suaves y transpirables, como algodón o seda. Los materiales muy sintéticos favorecen el encrespamiento y la electricidad estática.

  • Evita gorros demasiado ajustadosUn gorro muy apretado aplasta el peinado, puede irritar el cuero cabelludo y no deja que el pelo “respire”. Mejor algo cómodo, que abrigue pero no oprima.


5. Alimentación: el cuidado también viene desde dentro

Lo que comes se nota en tu piel… y también en tu cabello.

  • Incluye ácidos grasos omega-3Pescado azul, frutos secos (como nueces) y semillas de lino o chía aportan omega-3, que ayudan a mantener el cabello más hidratado y fuerte.

  • No descuides vitaminas y mineralesVitaminas como A, C y E, además de hierro y zinc, son importantes para un cabello sano.Asegúrate de incluir en tu día a día verduras de hoja verde, fruta, frutos secos y cereales integrales.


6. Menos lavados, más equilibrio

En invierno, lavarse el pelo todos los días suele ser demasiado para la mayoría de cabellos.

  • Lava el pelo 2–3 veces por semanaLos lavados diarios arrastran los aceites naturales del cuero cabelludo que protegen el pelo, lo que puede agravar la sequedad.Para la mayoría de personas, 2 o 3 lavados a la semana son suficientes para mantener el cabello limpio sin resecarlo en exceso.


7. Cuida las puntas abiertas

Si no se cuidan, las puntas abiertas se abren cada vez más y el pelo termina viéndose apagado y estropeado.

  • Corte de puntas cada 6–8 semanasUn pequeño repaso de puntas cada mes y medio o dos meses ayuda a mantener el cabello con mejor forma, evita que la rotura suba hacia arriba y hace que el pelo se vea más sano y pulido.


8. Aporta hidratación también al ambiente

La calefacción de casa reseca muchísimo el aire… y tu pelo lo nota.

  • Usa un humidificador o un truco caseroUn humidificador en el dormitorio o en el salón ayuda a devolver humedad al ambiente y, de rebote, a la piel y al cabello.Si no tienes humidificador, un vaso o cuenco con agua cerca del radiador también puede ayudar ligeramente a equilibrar la sequedad.


9. Peinado suave: el cepillo también importa

La forma de desenredar el pelo marca la diferencia entre un cabello sano y uno que se rompe constantemente.

  • Peine de púas anchas en cabello mojadoCuando el pelo está húmedo es más delicado. Usa un peine de púas anchas y desenreda de medios a puntas, subiendo poco a poco, para evitar tirones y roturas.

  • Cepillo de cerdas suaves en secoEn seco, elige un cepillo de cerdas suaves y cepilla sin prisas. Esto ayuda a distribuir los aceites naturales desde la raíz hasta las puntas y mejora el brillo.


10. Aceites capilares: un extra de brillo y protección

Los aceites para el pelo son grandes aliados en invierno, sobre todo si tienes el cabello seco o con tendencia a encresparse.

  • Aceite de argán, coco o jojoba en las puntasAplica unas gotas de aceite en las puntas (no en la raíz) para evitar la sequedad y la rotura.Aceites como argán, coco o jojoba aportan brillo, suavidad y una capa extra de protección frente al frío y a la deshidratación.


Conclusión: cuidar el cabello en invierno sí es posible

El invierno no tiene por qué ser sinónimo de pelo seco, áspero o sin vida.Con una rutina sencilla:

  • buena hidratación y nutrición,

  • menos abuso de calor,

  • protección frente al frío,

  • y una alimentación equilibrada,


puedes mantener tu cabello sano, suave y con brillo durante toda la temporada.

Escucha lo que tu pelo necesita, adapta ligeramente tu rutina en los meses fríos y verás cómo tu cabello llega a la primavera en mucha mejor forma.

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